La autoridad del padre en el siglo XIX

2018-06-15

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El padre domina con su estatura la historia de la vida privada a lo largo del siglo XIX. El derecho, la filosofía, la política, todo contribuye a asentar y a justificar su autoridad.

El hijo, aunque sea mayor, ha de sentirse “transido de un respeto sagrado a la vista de los atores de sus días”, y si “la naturaleza y la ley aflojan en s favor los vínculos de la autoridad patera, la razón acude a apretar los nudos”. Todavía en 1896 es imprescindible la autoridad paterna para contraer matrimonio antes de los veinticinco años.

El padre sigue dominando la casa. Tiene sus lugares exclusivos: la sala de fumar y el billar, a los que se retiraban los caballeros para charlar, después de las comidas mundanas; la biblioteca, puesto que los libros -y la bibliofilia- siguen siendo cosas de hombres; o el despacho, en el que los niños sólo entran temblando.

Pillippe Ariès y George Duby, Historia de la vida privada, tomo 7, España, Taurus, 1991, pp. 127-132